Mondongo: El aprendizaje de construir una identidad propia
Mondongo nació en un momento bien particular. Me pilló la pandemia viviendo de allegado en la casa de mis papás, y en medio de esa incertidumbre, decidí darle rienda suelta a las ideas que tenía guardadas. Me encerré a componer y terminé con un lote de cerca de 15 canciones para un proyecto de música familiar. No fue fácil pillar a los indicados, pero después de harto buscar, logré armar el equipo para darle vida a ese repertorio.
Una vez que tuvimos el grupo, sacamos los temas, compusimos otros más en conjunto y nos lanzamos al mercado. Fue en ese proceso donde me hice cargo de la producción musical junto a Kel Aguayo, nuestro baterista, con quien terminamos componiendo muchísimas canciones más. El foco siempre estuvo en crear letras que tuvieran sentido: desde la responsabilidad con las mascotas hasta el cuidado del medio ambiente o la resiliencia. Queríamos que fueran canciones pegajosas pero con un trasfondo que promoviera valores.
Al mismo tiempo, diseñé la línea gráfica y audiovisual que vistió al proyecto por todos estos años. Me interesaba que la visualidad fuera una extensión de lo que estábamos tocando, dándole una identidad propia que acompañara cada paso. Todo esto explotaba en el show en vivo, que terminó siendo un espectáculo de rock con todas las de la ley, pero pensado para la familia. Sumamos elementos teatrales, acrobacias e incluso un intérprete de lengua de señas para que nadie se quedara fuera.
Mirando hacia atrás, el proyecto fue un éxito que no esperábamos. Viajamos muchísimo, conocimos a gente importante del medio y, sobre todo, fue la media escuela. Pero más allá de los resultados, lo más valioso fue el aprendizaje técnico y humano que me dejó esa etapa. Toda esa experiencia con Mondongo, con sus aciertos y sus dificultades, es lo que me permitió pavimentar el camino para armar hoy un proyecto mucho más robusto y maduro creativamente, como lo es Parche Curita y Los Chungungos. Al final, el oficio se trata de eso: usar lo aprendido para seguir construyendo con más fuerza.
















